GESTIONAR PROCESOS Y PROYECTOS

Las empresas que generan valor tienen, dentro de varias características, una que se llama Readiness, es decir, el estado de estar totalmente preparado -no solamente en referencia a “estar listos” sino una preparación sistémica- para realizar una acción.

Una de las claves para que funcione es la profundidad con la que la horizontalidad o la posibilidad de un entrelazamiento horizontal exista. Es decir, un concepto distinto al matricial. En este devenir, las unidades de procesos y proyectos son clave. Estas unidades interactúan de forma permanente con otras áreas de la empresa como, comunicaciones, personas y operaciones.

Todo este trabajo de networking se integra a través de una red lógica de KPIs por sus siglas en inglés, Key Performance Indicators y SPIs, Strategic Performance Indicators), o indicadores de desempeño, en la que todos estos elementos priorizan un KPI específico de Readiness que asegura sus componentes de Apego a la Misión, Anticipación, Innovación, Plasticidad, Cohesión y Despliegue.

Readiness es uno de los activos más preciados de una compañía. Un activo importante como su marca, como su capacidad de diferenciarse, como su margen de maniobra.

 

Hernán Franco